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Erizo – 山荒らし

16 junio 2011

Qué puñeteros son los erizos. Esos bichos que aparecen de la nada el día menos pensado resultan verdaderamente incómodos y hacen daño. El dia que te pincha uno te cagas en su familia, en sus muertos y en toda la corte celestial, bien porque le tocaste por curiosidad o porque le pisaste sin darte cuenta. La gracia del uy, se me fue el pie queda en segundo plano porque te hizo la pascua bien hecha. Lo único que sabes decir después de eso es que vaya con el hijoputa ése, que no veas cómo duele y que ojalá no tenga que ver nunca más en la vida a un bicho así. Sin embargo, bien que te hizo gracia cuando estabas con tus amiguitos, cogías a uno pequeñito, con sus púas iguales, y no pinchaba, sino que hacía gracia. Qué bonico. Como el del anuncio de los cojones.

El problema es que eres idiota (o idioto). El erizo no se da cuenta de la situación. Está ahí, lo pisa cualquiera que tampoco lo vea, y ya tenemos tema hasta para chismorrearlo a las amistades como si se hubiese descubierto la imprenta o la cura contra el cáncer. Oye, que los erizos pinchan y hacen pupa. No me jodas. Yo pensaba que bailaban flamenco. Pero el hecho de que estén ahí no significa que haya que condenarlos al ostracismo. Es muy sencillo para ti: si duele no me gusta, pero aguanto el dolor hasta que pase y entre medias le doy por saco a la gente con el bicho de marras. Y para más inri, ni te das cuenta de que debajo de esa fortaleza de púas afiladas y amenazantes se esconde un ser vivo. Tú sólo te preocupas de que las agujas son muy penetrantes, y de que dejan huella. Te importa un carajo que puedas aplastarlo. Es más, si lo haces, mejor. Ese hijo de perkins no se merecía vivir. Hacía daño a la gente. Ni él ni ninguno de su especie. Si no existieran, disfrutarías. Tanto mejor. No habría dolor.

Pero la vida es perra y da lecciones. Y tarde o temprano, en tu vida entrarán más erizos tocándote las santas partes. Y entonces tendrás dos opciones: huir de ellos y quejarte entre medias porque tu intención era aplastarlos, o bien aceptar que son seres vivos, sienten como tú, y aprender a respetarlos y convivir con ellos, con sus vicios y virtudes. Llegado un punto a lo mejor hasta te gustarían, porque tienen su encanto. Pero mucho me temo que seguirás en tu línea de coger la primera opción, porque eso de reconocer y aceptar no va contigo, cobarde. Cuánto me gustaría que un día de estos uno de esos puercoespines se te metiera por el culo, para que aprendieses de una vez por todas. Imbécil. Estoy completamente seguro de que el animal pensaría que mejor ser un extraño que no uno más del rebaño (David Gilaberte dixit), porque ser como tú no merece la pena. Y yo le daría toda la razón del mundo. Soplapollas en este mundo hay muchos como para engrosar las filas con otro más.

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La llave de todas las puertas (By Ravengoh)

4 mayo 2011

En la carrera la fatiga es normal,

Por eso hay que parar a respirar

Mira, el final es para todos igual…

Javier Ibarra, a.k.a. Kase-O (Vivir para contarlo – Violadores del Verso)

Correr es libertad. No es correr cuando escapas de alguien o de algo. Eso es simplemente escapar. Tener miedo, y por consiguiente huir. Pero es algo más que eso. Encadenarte a una rutina de correr todos los días de forma regulada es algo que te ayuda a seguir, a disfrutar de una libre albedrío que no es tal. Porque cuando se acaba, al día siguiente hay que volver a empezar. ¿Y si un día no te apetece? Te tienes que joder y apechugar. Tus músculos te lo piden. Te piden ese chute de endorfina que te hace olvidar el dolor y el sufrimiento de forzar la máquina al máximo. Esa sensación de felicidad se va al traste cuando todo está metido en un ciclo y una rutina monótona. Y la segregación hormonal no sirve de una mierda.

También depende el tipo de persona que seas y el ambiente en el que vives. Hay tantas posibilidades como vidas. Pero un día cualquiera todo se reduce a lo mismo: huir. Marcharse de un sitio porque no aguantas más el hastío de todos los días lo mismo. Una repetición de imágenes que ya conoces de memoria y que te cansan al tener que visualizarlas una y otra vez. Has caído en el sistema, y no te quiere soltar. Y por eso tu condena es repetir una y otra vez lo mismo. El eterno retorno de Nietzsche. El hombre, condenado durante su existencia a repetir los mismos errores y a vivir una vida similar. Esos errores se pueden traducir en Mercedes, Chanel, Carolina Herrera,  Moët & Chandon, Armani y una larga lista. Y es posible que cual oficinista operando incesantemente con su máquina de sumar, un día mueras y vuelvas a tu vida de otra forma sin cuestionar estas cosas. Y el ciclo seguirá hasta el fin de los días.

¿Y si un día te pasa? ¿Y si hoy empiezas a pensar que todo esto es una patraña? ¿Y si ya lo has hecho? ¿Qué sucede? Tu cuerpo cambia. Ya no eres tú quien lo pide. Tu voluntad de poder se ha evaporado porque no la usas, y deambulas de aquí para allá haciendo lo que crees que tienes que hacer. Obligaciones que te imponen y que te autoimpones porque la sociedad ha establecido un canon, y si no lo cumples estás destinado al ostracismo y a la marginalidad. Todo eso es una pelota Katamari que se va acumulando hasta que un día se transforme en una estrella. Y con una sola cosa que le añadas, con el desliz más estúpido o lo más nimio e insignificante que ocurra, sentirás una supernova. Un terremoto sacudirá tus huesos, músculos y vísceras, y llegará a tu procesador, al cerebro y a la mente. Y las emociones no se podrán controlar.

Harás algo de lo que te arrepentirás. Lo negarás. Pensarás que tú llevas razón. Y escaparás. Correrás como nunca has corrido, de una forma desesperada, sin medir los tiempos y sin cuidado alguno de lo que haya a tu alrededor. Y por más que corras y te canses, la única sensación que sentirás es dolor. Dolor en tu corazón por la presión que le das al correr y forzarlo. Dolor en tus piernas por darles tan poco uso, y de repente proporcionarles todo el trabajo que no han tenido en mucho tiempo. Y dolor en ti. Porque no alcanzarás lo que soñaste. Una playa al atardecer, de arena virgen y sin profanar, sólo mojada por las pequeñas olas, el cielo teñido de púrpura por los últimos rayos de un sol sin terminar de desaparecer. Una grata sensación de calma, un gran espacio en el que estar.

Cuando viste toda la escena, quisiste correr. Porque salió de ti. A paso ligero primero, porque pensaste que era algo bueno. Cuando viste que no te cansabas y que podías apretar un poco más, lo hiciste. La playa no tenía fin. Y aceleraste el paso hasta correr. Hasta mover tus piernas a una velocidad que nadie habría imaginado, ni siquiera Carl Lewis o Usain Bolt. Hasta sentir que los pulmones casi se te salían por la boca. Con cada paso, todo tu cuerpo se estremecía, y todo lo que te preocupaba en tu vida normal, incluso la progresiva dureza de tus huesos, se desvanecía. Sólo eras tú y un terreno infinito para ti. Un lugar donde podías hacer lo que quisieras. Y corrías por placer. Por el mero hecho de saber que podías hacerlo, y que sabías que te resultaría placentero. Te quitaste los zapatos y corriste con los pies descalzos, como en los mejores días de la infancia. Ni siquiera te importó cuando la noche cayó, con el cénit plagado de estrellas y una gran luna gris. Seguiste corriendo en la medianoche de tu mundo perfecto.

Por eso sufres ahora. Porque corres para huir de tu destino. Y porque sabes que, hagas lo que hagas, no podrás escapar. No lo haces por placer, eso sólo era en tus sueños. Por eso has de sentarte y descansar. Al fin y al cabo, tu final va a ser el mismo que el de los demás. Hasta que eso ocurra, tú que ya has visto la verdad, te harás una única pregunta. No evitará tu destino final, pero sí una eterna esclavitud, porque será la llave de todas las puertas que, al abrirse, te darán las respuestas.

¿Por qué?

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Así habló Zaratustra…en manga

18 abril 2011

Una grata sorpresa. Hace dos días visité la tienda de cómics a la que voy de vez en cuando para ver las novedades que hay. En verdad ya no hay demasiado manga que me interese, porque casi todo va cortado por el mismo patrón.

Portada de Así Habló Zaratustra

Pero esto no. Me llamó la atención un librito azul y pequeño. Friedrich Nietzsche. Así Habló Zaratustra. Y en la portada, un chaval rubio argumentando que lo único que existe es el yo. Huelga decir que no dudé un momento: lo cogí, lo pagué y me lo llevé a casa para leerlo. Y qué 10 euros más bien invertidos.

Reconozco que leer un libro de filosofía puede ser muy complicado. Si ya de por sí cuesta a veces leer narrativa por lo complicadas y liosas que se pueden volver las tramas, leer libros de filosofía es un auténtico reto a veces (reto que estoy dispuesto a asumir y a completar, porque hay cosas muy interesantes de las que se puede sacar bastante provecho). Y para que la gente joven o que no es muy aficionada a este tipo de lectura sea capaz de digerir de una forma más sencilla la filosofía del Nietzsche, nada mejor que una historia de fondo. Primer punto para el manga. Y un voto positivo a la Editorial Herder, que por lo general edita obras de filosofia, religión y aprendizaje de idiomas, y ahora se ha atrevido con este manga. Bravo por ellos.

Me llama la atención particularmente la trama: después de una pequeña introducción en la que se nos explica que Dios ha muerto al ser una mera invención humana y que el sistema lo gobierna el hombre y no Dios, empieza la historia en sí. En medio de la noche se escucha el llanto de un bebé, y un párroco y su mujer lo recogen y lo adoptan como si fuese su propio hijo. Dicho hijo es Zaratustra (aunque en la obra original de Nietzsche, Zaratustra es el viejo ermitaño de la introducción). Definido en el manga como un enfant terrible, Zaratustra es el personaje por excelencia de la obra. Es el típico cabroncete que se dedica a fastidiar a los demás. En concreto a su “hermano” Alex, al que dice constantemente que es adoptado y que sus padres lo abandonaron. Alex vive constantemente rezando porque las afirmaciones de Zaratustra no sean verdad, y por lo general es bastante tímido, siempre asintiendo y teniendo un carácter típicamente japonés. Los padres son buenos y generosos. No obstante, las cosas cambian en cierto momento de la trama.

Realmente, la obra no se aparta de los cánones del manga shônen (seguramente porque está orientada a enseñar la filosofía a gente joven), pero a partir de cierto momento la trama cambia y los personajes dejan de ser canónicos. Todo se transforma, y se muestran los verdaderos sentimientos de los personajes. Hay guiños evidentes a otros trabajos anteriores (Zaratustra no sólo guarda un parecido evidente a Alex DeLarge en La Naranja Mecánica, sino que además la escena en la que Zaratustra y su banda apalean a un mendigo hará que más de uno oiga campanas y sepa de dónde vienen), pero no por ello es malo. Para nada.

El dibujo es bueno, la trama cambia y se introducen de forma más o menos adecuada los elementos clave en el pensamiento del Nietzsche: la muerte de Dios porque el humano lo mata, la existencia del  yo y el superhombre o übermensch, la voluntad del poder y el eterno retorno: el hecho de que el ser humano está condenado a repetir su historia hasta el fin de sus días. Todo esto se entremezcla, dando la sensación de un trabajo bien hecho en todos los sentidos. Y al final del todo se puede leer el texto “De las Tres Tranformaciones”: del camello al león, y del león al niño. No quiero desvelar los entresijos de la historia porque es fastidiarla. En su lugar quiero recomendar que lo consigáis, y que lo leáis. Es fácil de comprender y asociar los conceptos del pensamiento de Nietzsche con los hechos que ocurren en la historia. Y consigue muy bien su objetivo: entretiene a la par que enseña. Si siguen saliendo obras así, no dudaré en gastarme el dinero para tener algo que merezca la pena, como esto. Y me imagino que más de uno (y más de dos) pensará exactamente lo mismo.

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I would prefer not to (by Ravengoh)

27 marzo 2011

Esto es el fruto de una colaboración con el colectivo Artwarriors. A falta de que todo se concrete y salga en un libro en PDF (que pondré en cuanto ellos publiquen), dejo mi relato para que quien se interese pueda leerlo.

No he vivido mucho, y tampoco creo que vaya a durar mucho más. No merece la pena pelear por algo en lo que no se cree. No queda ni un leve atisbo de esperanza cuando miro por el caro y doble acristalamiento que es mi ventana. No sirve para nada. Su calidad y limpieza casi inmaculada son horribles. Muestran imágenes que me provocan espasmos. Imágenes reales junto a mis recuerdos y pensamientos, proyectados en el vidrio, creando una visión de horror. Algo que ninguna pesadilla puede provocar.

Estoy en mi habitación, sentado frente a un pequeño escritorio en mi silla de siempre. Dura y fría como una noche de invierno en una arboleda de montaña. Como la vida. Los folios están esparcidos, un par de bolígrafos mordisqueados por mí yacen dispersos en la madera de color caoba. Todos carentes de tinta, igual que las hojas incorruptas. Están en blanco, salvo por las líneas que las atraviesan. Rayas de color gris, representando la escala de la vida misma. Cuando era pequeño, la vida se teñía de blanco y negro. Y al crecer, todo se tornó de un gris indescriptible, difícil de discernir, como el bien y el mal. Como los verdaderos sentimientos e intenciones de las personas. No puedo identificarlos de la forma en que debiera hacerlo para sobrevivir. Por eso estoy aquí. Aunque preferiría no tener que hacerlo.

El sol se marchó. Ahí está el cielo, negro como una fosa séptica, y cubierto de nubes. Ni un tenue rasgo de la luna. Las luces de las farolas en el exterior muestran muchas cosas. La historia de las rejas. La de la noche en la sala número trece. Rein, raus. Y el asfalto casi se funde con la acera. Sólo veo oscuridad en ese alquitrán, y un blanco que en su momento fue puro e inocente ahora se muestra lleno de huellas de barro, vómito y basura. Un reflejo del cénit. De los no muertos que gimen y caminan rápido por una autopista, casi tambaleándose, porque tiene un fin y hay que aprovechar.

Ahora mismo veo a una de ellos, con un vestido escarlata y un bolso negro. Corre con esos tacones de color azabache, con las agujas machacando una a una las baldosas que pisan. Su cara y sus ojos oscuros y vacíos carecen de expresión. La máscara de marca que la cubre lo hace imposible. Permanezco impasible mientras detrás de ella marcha otro. Uno anciano. Apenas se tiene en el bastón de madera medio resquebrajada que le aguanta. Su cabeza es un campo de cereal recién cortado con la guadaña, y su posición parece apuntar a las marcadas posaderas de la fémina. Trastabilla, hace el titánico esfuerzo de moverse, pero su cuerpo no lo permite. Su tercera pierna se parte, y cae al sucio suelo. Antes de tocar los gélidos y grises adoquines, su corazón ya se ha detenido. Y la mujer gira un momento la cabeza, y observa la escena entera, posando su mirada en un pequeño y arrugado papel verde. Y marcha con andares automáticos hacia ninguna parte, mientras la lluvia empieza a caer, y sus gotas destrozan la claridad de mi ventana. Todo lo hace gris de nuevo.

Veo un leve reflejo en mi expresión en el cristal. La desesperación que se funde con la lluvia y las imágenes de tan terrible escena. Y pienso en un Londres de Blake. No deseaba ver estas cosas. Pero es así. Tomo un bolígrafo sin tinta y escribo en un papel “I would prefer not to“. Preferiría no hacerlo. No copiar. No hacer nunca lo que ellos hacen.

Espero que guste. Hasta la próxima.

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Pop fantasma – Phantom Pop

27 marzo 2011

Dije hace casi medio año que Phantom Pop estaba al caer. En un post que le dediqué al gran hombre, Elphomega, hacía una extensa review de su carrera y su música, y también publicaba que se esperaba su nuevo disco para 2010. No ha sido hasta finales de este mes cuando ha salido. 4 años de espera. 4 años escuchando casi a diario Homogeddon, El Testimonio Libra y comprendiéndolos cada vez mejor, como el vino, del que se dice que cuanto más madura mejor sabe.

No hay mil como él, ni diez como él. Sólo está él.

El hype que ha suscitado el que saliera este nuevo álbum ha tenido división de opiniones. Unos dicen que es demasiado raro. Otros, que los experimentos no les gustan. Y a otra gente simplemente le ha encantado. Yo soy de estos últimos, y voy a pagar gustoso cada euro que vale este disco, siguiendo la inciativa de si te gusta, cómpralo. Se estaba haciendo de rogar, y el pop fantasma merece la pena, canción por canción. Digo lo de pop fantasma porque lo que puede suscitar el título es que es el fantasma del pop, cuando Phantom es el adjetivo y Pop el nombre. Por ende, es pop fantasma. ¿Por qué? Por ambientes coloridos y aparentemente alegres, típicos del pop, pero con letras oscuras y que reflejan cosas opuestas.

El corte inicial, Sol de sábado, Lluvia de domingo, es un adelanto de lo que nos espera. Música que hace imaginar colores vivos, y un buenos días repetido varias veces en la canción que invita a pensar que algo raro pasa. Raro no sé, pero distinto sí. Es evolución.

1000 problemas es una canción dedicada, en sus propias palabras, a todas esas personas que tienen que hacerse cargo de la familia, la casa, el trabajo, la pérdida, y ser capaces de pasar un rato feliz y desconectados de todo lo que les rodea si escuchan esto. Y como él mismo dice, hay mil problemas. Él nos cuenta parte de ellos sobre un beat totalmente contrario al anterior, pero igualmente bueno.

Summer breeze es el corte con la primera colaboración del disco, por parte de la chino-canadiense Masia One. A lo que me recuerda la base es a un día de verano tranquilo, precisamente invitando a la brisa de verano. La voz de Masia es increíble, un gustazo para los oídos en este tema, y el párrafo de Sergio evoca perfectamente lo que podría ser un día de verano. Un día de Junio o de Julio es lo que le pega a esta canción para escucharla. Completamente.

Sacrificio es una muestra de la vida normal de este hombre y lo poco que importa el dinero, aunque al final lo que acaba moviendo el mundo es el dinero, y por tanto el crimen es take money, make money, sea por parte de quien sea. A fin de cuentas vine a este mundo sin nada, y sin nada me iré.

Acabamos juntos tiene un beat muy electrónico y muy happy, contribuyendo a la atmósfera general que crean las bases en el disco, aunque con unas letras muchísimo menos alegres. No es de los temas que más me ha llamado la atención, sin embargo. Aun así, me parece buena canción.

Stardust es la segunda canción con colaboración. Interviene Shabu One Shant en un estribillo sencillamente genial, y Elphomega da una lección de lo que es rapear y fluir sobre un ritmo. No hay mil como él, ni cien como él, ni diez. Sólo el. Es uno de los temas que más me gustan del disco. Sencillamente soberbio.

Y si la anterior me gustaba, Azul Místico me gusta todavía más. Sus primeras palabras son tú ahora quieres mis gafas, meto la mano y las raíces son blandas en referencia a todos aquellos que ahora se han subido al carro de ser vintage y le aclaman cuando hace escasos dos años pasaban de él por no ser un rapero hardcore. Continúa con las típicas referencias culturales en él (a pesar de que en este disco abundan menos, algo que él ya anunció) y todo fluye sobre una base excelente, típico de alguien como Doc Diamond, que produce casi todos los temas.

Primos raros, en contraste con la anterior, está producida por Neo, igual que Summer breeze, Doppelgänger y Ratas de Videoclub. Lo que me inspira esta canción, aparte de una letra soberbia con referencias a Don Siegel y a Steve Rogers (el verdadero nombre del Capitán América), es melancolía. Aunque él diga que no quiere que sea otra canción de las de antes, lo es. Y no por eso es mala en absoluto. La típica canción que gusta escuchar en un día de lluvia.

Doppelgänger es una palabra alemana para definir a un doble de alguien. En este caso, la canción va sobre cómo un día a Elphomega le aparece un doble y hace exactamente los mismo que él. Sólo huyendo de él, corriendo, consigue deshacerse de él. Podría hacer mil hipótesis para intentar averiguar el sentido de esta historia, pero seguramente no daría una. Prefiero seguir dándole vueltas y quedarme con este tema y las voces que en inglés deletrean D-O-P-P-E-L-G-Ä-N-G-E-R.

La gran ola de calor es otro gran tema. Aquí no sólo vuelve a colaborar Shabu One Shant en el estribillo, sino que además canta durante un párrafo. La canción es una completa descripción de imágenes típicas de un barrio normal, escenas de cualquier vida. La atmósfera es como la de Summer breeze: un día de verano con mucho calor, en el que dan ganas de tumbarse y abstraerse con Miles Davis y Dizzy Gillespie de fondo, tal y como canta Shabu.

Alta ansiedad es otra canción de corte electrónico y también un tanto happy. Me gusta bastante, aunque supongo que me hará falta escucharla varias veces más para sacarle todo el jugo.

Illpack debe morir es la clásica colaboración de Capaz Fernández con Elphomega. Desde Homogeddon, sus colaboraciones a solas se han llamado así, siendo la más reciente Knightmares, en el disco de Capaz, Último Cigarro. Es la canción que quizá muestra más egotrip en todo el disco, y a pesar de ello es algo que siempre gusta. A fin de cuentas estos dos hombres son unos monstruos del micro.

Ratas de videoclub sí tiene una gran cantidad de referencias a series y películas americanas, tal y como el título sugiere. Sobre un beat un tanto extraño, nos deleita con referencias tales como Twilight Zone, Harryhausen o Mickey Rooney. Gran tema, sin dudas. Por muchas de estas cosas que conozca, y aunque no sea su propósito, me va a volver a hacer mirar la Wikipedia.

El último tema, No happy ending, puede servir de outro para este gran disco, aunque en verdad es una canción en sí que da la despedida de Phantom Pop. Y como corte final, no desmerece en absoluto.

Cuando Elphomega decía que iba a cambiar, era cierto. Se puede apreciar que su música no es la misma que en El Testimonio Libra. Pero eso no quiere decir que la música no lleve su sello. Es inconfundible. Quizá ha querido cambiar y enfocar su música a la música americana de los años 50 y 60 de forma rimada y con el hip hop siempre detrás, y aunque muchos lo critiquen, a mí me encanta. Como me gustaron en su día sus discos anteriores. Por algo llevamos muchos esperándolo 4 años. Y ahora que puede estar en nuestras manos, es como una especie de droga que no se puede dejar de escuchar. Simplemente muy bueno. Junto con el disco de Sho-Hai, Doble Vida, es de los discos del año en lo que llevamos de 2011.

Haz click en la portada del álbum para escucharlo en Deezer. Y si te gusta, cómpralo. Una edición con un libreto de 57 páginas con las letras y un artwork de escándalo merecen la pena.

Phantom Pop

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Confessions – Kokuhaku (2010)

21 marzo 2011

Frío como el hielo. Ese es el sentimiento que se le queda a uno tras terminar de ver esta película. Podría dejar la crítica aquí, dedicarme a otra cosa y se acabó, pero me parece a mí que no va a ser así. Quiero picar a alguien y que vea esto, porque merece la pena y mucho.

La pelicula está dirigida por Tetsuya Nakashima, autor de otras producciones como Kamikaze Girls, donde aparece Anna Tsuchiya (a los que sigan Nana este nombre les sonará de algo), basándose en la novela homónima de Kanae Minato, y protagonizada entre otros por la famosa cantante y actriz Takako Matsu, en el papel de Yuko Moriguchi. Tuvo una gran repercusión e incluso se llegó a proponer como película para los Oscar como mejor película de habla no inglesa. No pudo ser, y es una lástima, porque desde luego buenas credenciales tenía. Muy buenas.

Sólo bromeaba

La historia se desarrolla de la siguiente forma: Yuko Moriguchi es una profesora de instituto que anuncia que va a dejar la enseñanza. Sus alumnos se sorprenden mucho, pero antes de dejar de dar clase, cuenta a sus alumnos parte de sus últimos años, y un hecho importante: la muerte de su hija Manami. Todos consideraban que fue un accidente, pero ella sabía que no, y por tanto decidió tomarse la justicia por su mano. Sabiendo muy bien quiénes habían sido los responsables de la muerte de su hija, se vengó de ellos mezclando sangre infectada de sida en los cartones de leche que ellos tomaban en clase.

A partir de este punto (no cuento más para no destrozar la película, porque es a partir de aquí cuando tiene miga de verdad), la historia se cuenta y las partes se entrelazan mediante varios testimonios de los protagonistas. Es una buena forma de contar la historia con varios puntos de vista y la subjetividad que caracteriza a cada uno de ellos. Y lo que parecía ser un simple accidente se acaba transformando en un asesinato y un caso en el que la niña muerta es lo de menos, dando paso a un leit motiv de venganza cruel como pocas veces se ve en Occidente. Las diferentes partes enseñan que ninguna quiere dar su brazo a torcer, echándole la culpa a otros, y gozando de una falta de sentimientos y un poco aprecio por la vida fuera de lo normal (aunque para ellos sí que es normal algo así). Ninguno de los personajes está libre de culpa, y todo se entrelaza en una telaraña que se va terminando conforme acaba la película, pero es al final cuando de verdad se entiende todo.

El ritmo es MUY lento, pero suficiente para el tipo de película que es. Y consigue recrear a la perfección una sensación de angustia y opresión, de algo que se sabe que va a ocurrir y que es inevitable, con vuelcos inesperados de por medio y en un ambiente frío, muy frío. La cámara lenta está siempre presente, y las únicas escenas alegres que hay son las de Manami. No hay mucho más. El resto de la película se podría teñir de un azul mortecino en el que no hay un único momento feliz, apoyado con una banda sonora oscurantista y pesada con grupos como los doomsters Boris, que en ningún momento desentona con la atmósfera general.

Se juega también mucho con referencias sociales, tales como la Ley del Menor (que en Japón es hasta los 14 años) o la frialdad que pueden mostrar los japoneses en determinados momentos, casi sin sentimientos y completamente exentos de moral. Esto último no es del todo cierto, porque sí que se ven lágrimas, y el miedo se palpa entre los estudiantes de clase cuando se dan cuenta de quiénes son los estudiantes infectados. Y también hay un gran reflejo de falsedad y de cómo se puede intentar hacer parecer una situación algo que definitivamente no es, con escenas de falsa alegría, e  incluso usando a las personas como meros peones en el juego, aunque los peones como tal aquí no existen y también actúan por cuenta propia.

Espero que aprendáis a valorar el significado de la VIDA

En resumen, es una película de constante tensión, y cuando terminas de verla queda una cierta sensación de terror, aun sin ser gore (a lo que nos tienen muy acostumbrados entre Takashi Miike y Beat Takeshi) ni siquiera ser una película de terror en sí. La tensión se acumulará seguro a partir de su última clase, en la que la profesora impartirá su última lección: jamás te metas con alguien más fuerte que tú. Y aprende a valorar la vida.

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頑張れ!

14 marzo 2011

Mucho he tardado en volver. Y lo he hecho en el momento más delicado para todos. En especial para los japoneses, después de la catástrofe que ha tenido lugar. Es muy fácil hablar y decir muchas cosas cuando a uno no le coge cerca, pero cuando hay gente conocida implicada en un desastre así, no es tan fácil.

A estas alturas todos sabemos que el viernes hubo un enorme terremoto de 8,9 en la escala Richter en Japón (aunque hay mediciones de 9 e incluso de 9,1). Y no fue en tierra, sino en el mar, lo que causó un enorme tsunami con olas de hasta 10 metros de altura. Las olas arrasaron varias localidades de las prefecturas de Iwate y Miyagi, incluyendo a Sendai. Y cuando digo arrasaron es que arrancaron de cuajo TODO lo que encontraron a su paso. Cualquier vídeo de YouTube referente al tsunami muestra lo mismo: destrucción masiva y horror. Ya hay más de 1600 muertos, y la cifra se eleva si se consideran los 2000 muertos encontrados en Minami Senriku, una localidad costera de Miyagi que simplemente se ha borrado del mapa.

Mientras tanto, los efectos del terremoto no han sido pocos. En Tokyo había terror. Es habitual soportar terremotos para los japoneses, y se suele decir que donde fueres, haz lo que vieres. Pero cuando algo así golpea con fuerza y todo se tambalea hasta el punto en que hay que salir cagando leches de donde sea para salvar el pellejo, la cosa se complica, y no debe ser en absoluto fácil. Cuando en Yokohama se caían trozos de algunos edificios, en Ichihara (Chiba) una refinería de petróleo empezó a arder, y causó numerosos problemas.

Y sigue habiendo problemas por escasez de comida en Tokyo, y futuros cortes de luz. Hay estadios de fútbol con bastantes daños, carreteras que se han resquebrajado y edificios con muchas grietas. Pero lo peor no es eso. Lo peor son las centrales nucleares. En concreto la de Fukushima. A la ciudad no sólo le ha tocado sufrir la pérdida de más de mil hogares (y precisamente los familiares de una amiga han perdido el suyo), sino que además ahora hay riesgo nuclear. Justo esta mañana se ha producido una segunda explosión en el reactor 3 de la planta nuclear (el primero fue el Sábado en el reactor 1). Por suerte, los núcleos están intactos. Si no lo estuviesen, esto sería un problema mucho más gordo de lo que es, que ya de por sí es muy serio.

El mayor peligro es la explosión de los núcleos, ya que parece que se encuentran parcialmente fundidos (y eso es malo, pero mientras se contengan en las vasijas de los reactores seguirá sin haber excesivo riesgo). Si eso ocurre, pasará lo mismo que en Chernobyl. Y eso SÍ es muy grave, al liberar isótopos radiactivos en la atmósfera, y afectando  muchos países. Comparado con eso, el hecho de que la economía se resienta es grave, pero mucho menos que el riesgo nuclear.

Y es gracioso cómo se aprovecha esto para que haya miles de demagogos y de progres imbéciles peleándose por lo ocurrido, obviando el hecho de que hay miles de personas muertas y varias ciudades que han sido borradas del mapa y simplemente defendiendo sus puntos de vista, sin importarle lo demás. O muchos gilipollas que ahora sacan a relucir el incidente de Pearl Harbor y pronuncian un rotundo suck my dick! Fuck you, japs! Para hartarlos de hostias, porque resulta que hablamos de personas, no de monstruos.

Desde aquí mando mi apoyo a Japón. Yo no puedo hacer nada por luchar contra el desastre. La Naturaleza es mucho más poderosa que el ser humano, y sólo se puede obstaculizar su progreso. Pero con una única persona que lea esto y se anime para seguir adelante, aunque sólo sea una, me doy por satisfecho. ¡Ánimo a todos los japoneses!

がんばれ、日本!強く続けて!

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