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Un simple loop

9 abril 2009

En eso se traducen los últimos días que he pasado. Hablaba hace un par de días de mi visita a dos amigos míos que no veía desde hacía ya tiempo. Estuvo bastante bien estar con ellos y todo eso, ya se lo agradecí bastante. La cosa es que no es lo mismo. A medida que va pasando el tiempo voy viendo un poco más las diferencias entre antes y ahora, y lo único que hago es pensar y pensar sobre eso hasta que me pongo la cabeza como una olla express.

Tanto en casa como fuera me ocurre: soy incapaz de tener buena relación con las personas. Siempre se dice que uno ha de saber de todo, pero es que cuando digo a hablar con compañeros de fecultad me veo en problemas. Yo hablo un idioma y ellos hablan otro. No voy a decir que ellos son más inmaduros que yo, porque eso es mentira: los hay que siguen comportándose como críos y los hay que tienen en la cabeza algo más que echar un polvo, ir de fiesta y ver el fútbol con los colegas. Amén del género femenino con todo lo anteriormente dicho.

Pero sí que tengo un asunto serio con todos ellos: comúnmente ellos tienen una mentalidad y una serie de cosas en la cabeza que yo no tengo. Y se suele decir que, aunque los gustos no cuadren, la gente se puede llevar bien, puesto que, en ocasiones, los extremos se tocan. Yo no me lo creo del todo. ¿A quién coño le va a interesar que el rap japonés sea tremendamente bueno, o que tenga relación con las temáticas sociales sobre las que se basa el hip hop americano? ¿Qué otra respuesta voy a obtener hablando con alguien al hablar de temas diversos sobre Japón, salir al extranjero y ver las diferencias culturales entre las distintas regiones, o simplemente analizar lo que realmente nos quiera transmitir un libro, cuando la respuesta más común es “me gusta el visual kei y sólo me gustaría ir al parque Yoyogi a ver a los visuals, y lo demás me da igual” o “qué cosas más raras, Pablo, no sé cómo te gusta eso”?.

Porque ese es mi caso. Nunca me he llevado especialmente bien con la gente a la que le gustaba lo mismo que yo: todos han cogido un gusto y lo han explotado hasta al extremo, convirtiéndolo en su forma de vida y derivando en una serie de cosas que, a mi gusto, son una chiquillada: que si montar ahora un grupo de heavy metal sólo porque han visto la estética de Motley Crüe; que si ahora hago rap para ser como Kase-O para tener a todas las pijas pavas que van de golfas a mi lado; que si ahora me da por ser otaku hasta la muerte y convertir mi mente en el paraíso del manga y del anime, sin dejar un maldito hueco para nada más, y más cosas. Alguna de éstas he hecho yo, y arrepentido que estoy, aunque supongo que son etapas que cada uno pasamos por nuestra vida.

El problema reside en que cada día me cuesta más hablar, mantener una conversación distendida y extensa con alguien sin que caiga en el aburrimiento más absoluto en poco tiempo. Soy persona de pocas palabras, pero esto lo supera. Y para colmo me voy dando cuenta de que a la gente normal no le importo nada, y que si le importo a alguien es a mi familia o a mí mismo, que ya es bastante. Sólo soy una cifra más, un peón más del tablero de ajedrez para lidiar una batalla que no se acaba nunca. Y un peón que piensa por sí mismo y ve que tiene poco aprecio y reconocimiento por las personas.

Igual no es así. Igual sí que se me aprecia, se me quiere y se me reconoce lo que hago (una pequeña parte lo mostráis los que escribís), así que una parte de sentido tiene esto. Pero yo no me puedo introducir en la mente de todo el que vea y saber qué opina de mí. La verdad es que no me veo como un secundario más, el que está ahí pero que nadie ve. El músico de sesión tras el telón. El que carda la lana para que otro se lleve la fama. En unas ocasiones me da igual, porque la satisfacción tiene que ir para uno solo cuando se busca un propósito. En otras ocasiones realmente me jode hasta donde nadie se imagina. Lidiar con un problema y no soltarlo ante nadie es algo difícil de aguantar por una persona. Incluso disimular ante la familia o los amigos, es una cosa difícil, y por lo general se nota. Más si vives en un ambiente donde todo es común (y no hablo de una comuna hippie, hablo de mi casa, donde no apenas hay secretos para nadie).

No es que yo sea la persona más desdichada del mundo: hay una infinidad de gente que vive muchísimo peor que yo, sin apenas qué comer, en una casa de mierda y echando más horas que un reloj cobrando un sueldo miserable, para que luego nosotros vayamos haciendo el imbécil presumiendo de Nikes tobilleras nuevas y ropa que nos ha costado un ojo de la cara, jugando a que somos lo mejor del mundo. Pero sí que veo las cosas. Y no me gusta estar en esta situación.

Se puede sentir uno “miserable”, como dirían los ingleses. Lo que te gastas en ropa es lo que tienes. Tu apariencia, aunque seas una persona normal, sin llegar a fe@ o guap@, es lo que tienes. Lo que regalas a tu novia cada mes o cada dos meses, cuando en realidad el amor se demuestra por hechos y no por regalos, es lo que tienes. Y yo no soy así. Puede que me guste vestir con ropa que no es precisamente barata, pero no soy un fanático de los trapos. No soy ni feo ni guapo. Tampoco tengo novia. Y tampoco soy rico. Supuestamente no tengo esas cualidades para llegar a lo que son otros. Lo único que me queda es mi determinación y mi meta, confiar en que pueda acabar mi carrera, irme al extranjero si nada me ata aquí (y si pudiera ser Japón, mejor), y dejar de ser “el raro, el que no habla apenas”, para cambiar un poco a mejor y sentirme un poco más apreciado por lo que soy como persona. Y para eso deberán pasar 5 años de tránsito.

Lo dijo mi amiga bloguera Nana: la universidad será para mí un salvoconducto, una etapa necesaria para llegar a algo más grande y más satisfactorio. Si puedo atenuar el espinoso período con intercambios y Erasmus a “porrillo”… que así sea, y mi inglés lo agradecerá. Y no puedo estar más de acuerdo con ella. A lo mejor tiro mi tiempo de universitario por la borda siendo como soy, y dejando que el tiempo pase, que lo demás cambie y yo siga con mi firme determinación de alcanzar esa meta, pero igual gano más cuando pase ese tiempo.

Porque a fin de cuentas esto sólo es un simple loop. Y tendré que rebasarlo de alguna forma.

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2 comentarios

  1. Yo tampoco encajo con demasiada gente, la verdad esque esta tarde mientras mis amigas hablaban de como se lo iban a pasar mañana ,y yo, solo pensaba en lo rara que era y en mi negacion por ponerme tacones y vestirme de payasa. La verdad esque me senti desplazada y se que soy poco sociable, pero esque despues de pensarlo un poco me dio igual.

    En cuanto lo de los gustos, estoy de acuerdo en lo que la gente lo lleva al extremo. A mi al igual que tu tambien me gusta el rap (o me gustaba) pero lo deje de escuchar poco a poco por la fustracion que me producia ver a una panda de gilipollas y pijas esccharlo. La gente no me cree cuando le digo que aparte del metal el rap me gusta. Nunca he entendido porque no me pueden gustar ambas cosas. Siempre tienes que ser A o B.

    Y tranquilo yo creo que despues de la universidad las cosas mejoraran 😀


  2. yo tampoco me llevo bien con la gente que tiene los mismos gustos que yo, prefiero discutir y devatir, dar razones, etc.
    Y tampoco me llevo muy bien con la gente, tengo la suerte de haber encontrado a mi mejor amiga que es muy parecida a mi, pero nos vemos muy lejanas al resto de la gente. Aunque claro, la parte mas madura me la ha creado ella. Mi vida es razonar y buscar respuestas, no suele ser lo normal en la gente de 16 años que solo salen y “viven la vida”, pero me da igual, yo estoy orgullosa de ser quien soy. No me suele caer bien nadie, se que soy muyyy complicada y tardo años en abrirme jaja, y siempre estoy analizando. Lo de el raro que no habla apenas, me pasa igual, pero sinceramente, no le veo el problema, supongo que aun soy mas rara que tu jaja yo dedicare mi vida a viajar, pero no para dejar esa gente, sino por otros motivos mas simples.
    Creo que hay mayores problemas que esos, si eso te anima, yo lo veo asi. No es una preocupacion, ni nada por el estilo. Supongo que es porque no me importa lo que diga la gente o quizas porque lo veo todo mas alla de ellos, si es que he visto su mundo alguna vez. No se si me habras entendido, no me he explicado muy bien jaja. Pero bueno, espero que te haya servido
    besos!!



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